Guía sobre la Sidra
La Sidra
La sidra es una de las bebidas más antiguas de la historia de la humanidad. Era muy popular entre los antiguos griegos y romanos, y de esa época proviene su nombre, derivado del latín “cicera”. Los celtas fueron unos grandes productores de sidra, así como los bretones y los normandos, cuya cocina todavía la utiliza como un ingrediente básico.
El proceso de elaboración de la sidra, aunque ha evolucionado a lo largo de los siglos, sigue manteniendo su esencia original.
Los productores de sidra utilizan los mejores y más variados recursos para obtener diferentes tipos de sidra de calidad: dulce, semi-seca y seca, burbujeante o sin gas… la sidra se adapta a todos los gustos.
Llamada a veces “el vino del país”, la sidra es una de las bebidas más versátiles. Servida muy fría, resulta refrescante y deliciosa. En la cocina, su sabor sutil complementa muchos de los platos típicos de Irlanda. Sopas, marinadas, salsas, guisados, empanadas, tartas, postres, conservas y cócteles, todos ganan realzados con un poco de sidra.
